{"id":691,"date":"2018-10-20T14:47:41","date_gmt":"2018-10-20T12:47:41","guid":{"rendered":"http:\/\/claudiamendizabal.com\/?p=691"},"modified":"2018-10-20T14:47:41","modified_gmt":"2018-10-20T12:47:41","slug":"flotar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/2018\/10\/20\/flotar\/","title":{"rendered":"Flotar"},"content":{"rendered":"<p>El d\u00eda anterior hab\u00edas escrito en tu libreta negra el verbo esperar. Sobresal\u00eda en la p\u00e1gina que ten\u00edas abierta cuando pas\u00e9 al lado tuyo. No s\u00e9 a qu\u00e9 se refer\u00eda, pero estaba seguro de que iba dirigido a m\u00ed. <\/p>\n<p>Me acord\u00e9 de las innumerables veces que me sugeriste que bajara el ritmo, que dejara madurar las cosas. Es cierto, siempre estaba agobiado, corriendo. Sent\u00eda que las oportunidades se me escurrir\u00edan de las manos o a\u00fan peor, que jam\u00e1s llegar\u00edan si no me pon\u00eda en acci\u00f3n. <\/p>\n<p>\u00bfVamos a tomar un caf\u00e9? Me propusiste repetidas veces. Y yo, ya en camino de la siguiente cita, te disuad\u00eda con el eterno pretexto de no tener tiempo. Para m\u00ed la gente como t\u00fa, como decir, no es que te menospreciara, pero la gente como t\u00fa, con tanto tiempo para gastar entre caf\u00e9s, conversaciones callejeras y actividades salidas de la agenda, no podr\u00eda llegar muy lejos. Te faltaba estructura, eso es lo que pensaba.<\/p>\n<p>Esperar \u00bfEsperar qu\u00e9? Mientras t\u00fa lo hac\u00edas yo trabajaba y me esforzaba para abrirme puertas, y me iba mejor que a ti. Estaba consolidando mi futuro, o al menos eso pensaba, pod\u00eda acceder a lo que quisiera, entretanto t\u00fa con ese andar relajado no parec\u00edas ir hacia ninguna parte. Las oportunidades, las buenas ideas no vendr\u00e1n sin hacer nada, te dec\u00eda, hay que ir a buscarlas.<\/p>\n<p>Hasta que esa ma\u00f1ana, fue como si me estrellara contra m\u00ed mismo. El calef\u00f3n hab\u00eda dejado de funcionar y tuve que ducharme con agua fr\u00eda, el bus que hab\u00eda llegado con unos minutos de adelanto me dej\u00f3 y con el retraso que ten\u00eda, ya no pude tomar un caf\u00e9 antes de la entrega de resultados. Y como si no fuera suficiente, al salir de la Direcci\u00f3n de Cultura no vi que la puerta estaba cerrada y me choqu\u00e9 con ella, dejando mi nariz marcada sobre el vidrio reluciente.<\/p>\n<p>Entonces me detuve. Todo lo que hab\u00eda construido se dislocaba, cambiaba de lugar. \u00bfO es que todo estaba en su sitio y era yo el que se desplazaba? De repente con el sobre cerrado entre las manos, ya no sab\u00eda lo que quer\u00eda. Hab\u00eda trabajado mucho en los \u00faltimos meses para obtener este concurso y en ese momento, ya no estaba seguro de la respuesta que deseaba tener.<\/p>\n<p>Me dirig\u00ed a la cafeter\u00eda y te vi, estabas sentado en la mesa al otro lado de la entrada, relajado como siempre. Ten\u00edas tu sobre abierto frente a ti. Me irrit\u00f3 tu actitud despreocupada y tu expresi\u00f3n de bienestar. Y me acord\u00e9 de tu libreta abierta y del verbo \u201cesperar\u201d parpadeando ante mi mirada. <\/p>\n<p>Me qued\u00e9 suspendido en medio de la cafeter\u00eda, entre los esfuerzos realizados para llegar hasta ah\u00ed y la s\u00fabita evidencia de no saber lo que quer\u00eda. Me sent\u00eda como una ara\u00f1a presa en su propia telara\u00f1a, atrapado en mis propias decisiones y sin la capacidad de saber donde colocar el siguiente paso. <\/p>\n<p>Entonces me dej\u00e9 caer sobre la silla del caf\u00e9 y me qued\u00e9 ah\u00ed desparramado. Necesitaba tiempo para discernir en esa confusi\u00f3n, para que ese torbellino de dudas, preguntas, sensaciones descendieran, se posaran y se dejaran sentir y comprender.<\/p>\n<p>Y en ese momento, te acercaste a m\u00ed. &#8211; Te invito un caf\u00e9, me propusiste. Me di la vuelta y de pronto, te vi diferente. T\u00fa que no parec\u00edas tener un horizonte, te sentaste a mi lado y me dijiste algo que no recuerdo al pie de la letra, pero que qued\u00f3 resonando en m\u00ed. \u00bfC\u00f3mo era exactamente? Algo sobre el equilibrio precario y la resiliencia, sobre encontrar la justa medida a cada momento en ese vaiv\u00e9n entre el hacer y el esperar, el ir y el dejar venir. Y con esas palabras, nos quedamos ah\u00ed, como flotando, sin decir nada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El d\u00eda anterior hab\u00edas escrito en tu libreta negra el verbo esperar. Sobresal\u00eda en la p\u00e1gina que ten\u00edas abierta cuando pas\u00e9 al lado tuyo. No s\u00e9 a qu\u00e9 se refer\u00eda, pero estaba seguro de que iba dirigido a m\u00ed. Me acord\u00e9 de las innumerables veces que me sugeriste que bajara el ritmo, que dejara madurar las cosas. Es cierto, siempre estaba agobiado, corriendo. Sent\u00eda que las oportunidades se me escurrir\u00edan de las manos o a\u00fan peor, que jam\u00e1s llegar\u00edan si no me pon\u00eda en acci\u00f3n. \u00bfVamos a tomar un caf\u00e9? Me propusiste repetidas veces. Y yo, ya en camino de la siguiente cita, te disuad\u00eda con el eterno pretexto de no tener tiempo. Para m\u00ed la gente como t\u00fa, como decir, no es que te menospreciara, pero la gente como t\u00fa, con tanto tiempo para gastar entre caf\u00e9s, conversaciones callejeras y actividades salidas de la agenda, no podr\u00eda llegar muy lejos. Te faltaba estructura, eso es lo que pensaba. Esperar \u00bfEsperar qu\u00e9? Mientras t\u00fa lo hac\u00edas yo trabajaba y me esforzaba para abrirme puertas, y me iba mejor que a ti. Estaba consolidando mi futuro, o al menos eso pensaba, pod\u00eda acceder a lo que quisiera, entretanto t\u00fa con ese andar relajado no parec\u00edas ir hacia ninguna parte. Las oportunidades, las buenas ideas no vendr\u00e1n sin hacer nada, te dec\u00eda, hay que ir a buscarlas. Hasta que esa ma\u00f1ana, fue como si me estrellara contra m\u00ed mismo. El calef\u00f3n hab\u00eda dejado de funcionar y tuve que ducharme con agua fr\u00eda, el bus que hab\u00eda llegado con unos minutos de adelanto me dej\u00f3 y con el retraso que ten\u00eda, ya no pude tomar un caf\u00e9 antes de la entrega de resultados. Y como si no fuera suficiente, al salir de la Direcci\u00f3n de Cultura no vi que la puerta estaba cerrada y me choqu\u00e9 con ella, dejando mi nariz marcada sobre el vidrio reluciente. Entonces me detuve. Todo lo que hab\u00eda construido se dislocaba, cambiaba de lugar. \u00bfO es que todo estaba en su sitio y era yo el que se desplazaba? De repente con el sobre cerrado entre las manos, ya no sab\u00eda lo que quer\u00eda. Hab\u00eda trabajado mucho en los \u00faltimos meses para obtener este concurso y en ese momento, ya no estaba seguro de la respuesta que deseaba tener. Me dirig\u00ed a la cafeter\u00eda y te vi, estabas sentado en la mesa al otro lado de la entrada, relajado como siempre. Ten\u00edas tu sobre abierto frente a ti. Me irrit\u00f3 tu actitud despreocupada y tu expresi\u00f3n de bienestar. Y me acord\u00e9 de tu libreta abierta y del verbo \u201cesperar\u201d parpadeando ante mi mirada. Me qued\u00e9 suspendido en medio de la cafeter\u00eda, entre los esfuerzos realizados para llegar hasta ah\u00ed y la s\u00fabita evidencia de no saber lo que quer\u00eda. Me sent\u00eda como una ara\u00f1a presa en su propia telara\u00f1a, atrapado en mis propias decisiones y sin la capacidad de saber donde colocar el siguiente paso. Entonces me dej\u00e9 caer sobre la silla del caf\u00e9 y me qued\u00e9 ah\u00ed desparramado. Necesitaba tiempo para discernir en esa confusi\u00f3n, para que ese torbellino de dudas, preguntas, sensaciones descendieran, se posaran y se dejaran sentir y comprender. Y en ese momento, te acercaste a m\u00ed. &#8211; Te invito un caf\u00e9, me propusiste. Me di la vuelta y de pronto, te vi diferente. T\u00fa que no parec\u00edas tener un horizonte, te sentaste a mi lado y me dijiste algo que no recuerdo al pie de la letra, pero que qued\u00f3 resonando en m\u00ed. \u00bfC\u00f3mo era exactamente? Algo sobre el equilibrio precario y la resiliencia, sobre encontrar la justa medida a cada momento en ese vaiv\u00e9n entre el hacer y el esperar, el ir y el dejar venir. Y con esas palabras, nos quedamos ah\u00ed, como flotando, sin decir nada.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":693,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-691","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fragmentos"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/div-022.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s9CIpq-flotar","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/691","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=691"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/691\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":694,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/691\/revisions\/694"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/693"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=691"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=691"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=691"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}