{"id":760,"date":"2019-03-02T11:17:15","date_gmt":"2019-03-02T10:17:15","guid":{"rendered":"http:\/\/claudiamendizabal.com\/?p=760"},"modified":"2021-06-25T09:45:55","modified_gmt":"2021-06-25T07:45:55","slug":"disonancias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/2019\/03\/02\/disonancias\/","title":{"rendered":"Disonancias"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"760\" class=\"elementor elementor-760\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6de1d243 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default wpr-particle-no wpr-jarallax-no wpr-parallax-no wpr-sticky-section-no wpr-equal-height-no\" data-id=\"6de1d243\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3ca750d5\" data-id=\"3ca750d5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5cbccd9b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5cbccd9b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Est\u00e1 paseando por el bosque cuando la foto que ha recibido por mail un par de d\u00edas atr\u00e1s se reproduce en su mente. Vestida con un conjunto de falda y blusa roja que sobresale del resto de tonalidades del paisaje, ella de ni\u00f1a junto con su padre ya muerto posan en medio de un camino de tierra rodeado de hierbas amarillentas, arbustos y algunos \u00e1rboles. No tiene ning\u00fan recuerdo concreto de esa ocasi\u00f3n, pero reconoce el lugar.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Se trata de los valles que se extienden alrededor de la laguna de la Angostura en la ciudad de Cochabamba. A pesar de la fama que tiene la zona por su clima soleado, su biodiversidad y sus atractivos tur\u00edsticos, a pesar de haber pasado lindos momento de su infancia ah\u00ed, a ella no le gustaba. O en todo caso, no era de sus lugares preferidos.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Todav\u00eda recuerda la sensaci\u00f3n desagradable de tirantez en su piel cuando llegaba ah\u00ed, de los rayos del sol picando sobre las partes descubiertas de su cuerpo, de la polvareda que se levantaba a cada paso que daba sobre esa tierra seca. No, no le agradaba ese valle. Ella prefer\u00eda los colores intensos como el de su vestido, aquellos que explotan bajo la luz del d\u00eda, y ah\u00ed estaban como pasados por agua. Ni siquiera eso, porque la sequ\u00eda tend\u00eda a dominar en la zona, m\u00e1s bien pasados por tierra que con el viento se espolvoreaba cayendo como un manto sobre todo el paisaje.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Sobresaltada por los ladridos de un perro que corretea euf\u00f3rico entre los \u00e1rboles, sale de sus recuerdos y se detiene. La visi\u00f3n que tiene del bosque la envuelve y conmueve. \u00a0A\u00fan es invierno, pero ya se pueden vislumbrar algunos trazos de primavera entre el follaje. Piensa en el calentamiento clim\u00e1tico, antes de sentarse en uno de los bancos que tiene cerca y dejarse calentar por los rayos del sol que, con su luz naranja del atardecer, se abren paso entre los \u00e1rboles y llegan hasta ella.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>De repente en medio de ese lugar, la ni\u00f1a de la foto con sus cabellos claros y su vestido rojo sangre le parece como ajena o venida de otra imagen. Como si no combinara con ese cuadro valluno. S\u00ed, porque ella prefer\u00eda la otra laguna, aquella con paisaje exuberante de intenso verde que se encuentra en la cabecera de monte al otro lado de la ciudad, camino hacia el tr\u00f3pico. La laguna de Corani rodeada de bosques de pinos y de r\u00edos. Y cubierta, la mayor parte del tiempo, por un cielo gris con nubes tan bajas que te sientes como tocando el cielo cuando caminas.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Ese entorno natural s\u00ed que le cautivaba. Le invitaba al acogimiento y a la contemplaci\u00f3n, a entrar en contacto con esa parte suya sedienta, aguda y sensible con la que gustaba estar. Sabe que a su padre tambi\u00e9n le hac\u00eda so\u00f1ar despierto.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Comienza a re\u00edrse sola porque, de repente, encuentra tantas similitudes entre el entorno del lago que tanto adoraba y el de este \u201cplat-pays\u201d que es ahora el suyo, que es como si lo hubiera buscado. Al final, se dice mientras se pone de pie, hab\u00eda encontrado por azar un lugar que se le parec\u00eda un poco m\u00e1s, en el que no se sent\u00eda desentonar tanto. Al menos por el momento.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>De pronto su padre aparece al lado suyo, le agarra del brazo y contin\u00faan caminando.<\/p><p>\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Est\u00e1 paseando por el bosque cuando la foto que ha recibido por mail un par de d\u00edas atr\u00e1s se reproduce en su mente. Vestida con un conjunto de falda y blusa roja que sobresale del resto de tonalidades del paisaje, ella de ni\u00f1a junto con su padre ya muerto posan en medio de un camino de tierra rodeado de hierbas amarillentas, arbustos y algunos \u00e1rboles. No tiene ning\u00fan recuerdo concreto de esa ocasi\u00f3n, pero reconoce el lugar. \u00a0 Se trata de los valles que se extienden alrededor de la laguna de la Angostura en la ciudad de Cochabamba. 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