{"id":782,"date":"2019-03-30T11:40:56","date_gmt":"2019-03-30T10:40:56","guid":{"rendered":"http:\/\/claudiamendizabal.com\/?p=782"},"modified":"2021-06-25T09:49:07","modified_gmt":"2021-06-25T07:49:07","slug":"extracto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/2019\/03\/30\/extracto\/","title":{"rendered":"Extracto"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"782\" class=\"elementor elementor-782\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-96c2ed4 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default wpr-particle-no wpr-jarallax-no wpr-parallax-no wpr-sticky-section-no wpr-equal-height-no\" data-id=\"96c2ed4\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a348e2b\" data-id=\"a348e2b\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-194de36e elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"194de36e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3><strong>del libro que me ocupa<\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><p>\u201cEncontr\u00e9 esa libreta.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Sab\u00eda que estaba en alguna parte. A pesar de tener la costumbre de botar todo lo que ya no tiene vigencia en mi vida, nunca he sido capaz de deshacerme de mis cuadernos de notas. Son quiz\u00e1s los \u00fanicos tesoros que tengo.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Puede parecer pretencioso, como si lo que pensara o sintiera tuviera tanta importancia, pero para m\u00ed un cuaderno de vida cargado de los cuestionamientos de una \u00e9poca tiene m\u00e1s valor que la cadenita y la cruz de oro que recibiste en la infancia o la sortija que te regal\u00f3 alg\u00fan pretendiente.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>He ido dejando mis restos en el camino, como Hansel y Gretel, como migajas de lo que fui en cada lugar y cada momento. Pero no con la intenci\u00f3n de regresar. Mi camino ha sido siempre un ir sin retorno, al menos eso es lo que yo pensaba. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n lo que tem\u00eda Cristina, mi madre, aunque en el fondo estoy segura de que ella sospechaba que un d\u00eda desear\u00eda volver a mirar atr\u00e1s.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Recorrer ese cuaderno es un viaje en el tiempo. Podr\u00eda encontrarme con Gabriel, mi padre muerto, o incluso con Otto, ese abuelo suicida que nunca conoc\u00ed. Ellos continuaron habl\u00e1ndome a pesar de haberles volcado la cara. Nunca fui a ver la tumba de mi padre en el cementerio. \u201cQu\u00e9 acto in\u00fatil\u201d, pensaba yo. Apart\u00e9 los libros de mi abuelo el poeta, de la cabecera de mi cama. Y a\u00fan as\u00ed, ambos siguieron caminando a mi lado.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u201cEs una enfermedad de indiferencia la que agobia mis tristes soledades\u201d, dec\u00eda Otto. Sus sombras son tambi\u00e9n m\u00edas. Sent\u00ed v\u00e9rtigo. Si encontrara mis otros cuadernos, podr\u00eda demostrar c\u00f3mo en aquella \u00e9poca previa a mi decisi\u00f3n de partir, me encontr\u00e9 con \u00e9l a trav\u00e9s de sus versos. Yo utilizaba sus mismas met\u00e1foras para traducir las ebulliciones de mi alma, pero sin escribir poes\u00eda, ni nada por el estilo. La escritura era como una puerta prohibida. Como si su destino pudiese tambi\u00e9n ser el m\u00edo. Y yo, Paula, ten\u00eda otras ambiciones.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Era duro ser la nieta de un poeta suicida, a\u00fan m\u00e1s si llevaba conmigo la misma pasi\u00f3n por la que apret\u00f3 el gatillo. Aceptar su pluma era una condena de muerte. Ten\u00eda que salvarme, asegurar mi apego a la vida antes de lanzarme al vac\u00edo.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Para esquivar el abismo, de un salto de 9 mil 937 kil\u00f3metros aparec\u00ed un d\u00eda del otro lado del oc\u00e9ano, reinvent\u00e1ndome una vida lejos de la muerte.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Yo, que hab\u00eda sido hasta entonces de aquellas que viven hacia dentro, decid\u00ed sin decidir realmente, bloquearme el ingreso. Dej\u00e9 de portar un cuaderno conmigo y como una legumbre, me dej\u00e9 llevar por el movimiento de una vida cargada de compromisos y obligaciones. Cerr\u00e9 el acceso a m\u00ed misma y comenc\u00e9 a existir de mi epidermis hacia fuera, sin cuestionar los ecos internos. Censur\u00e9 tambi\u00e9n las puertas al amor y a todo tipo de situaciones que pusieran mi ser en juego.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Realic\u00e9 nuevos estudios en ese pa\u00eds extranjero que hab\u00eda elegido, los que me permitieron redirigir mi camino y construir una carrera bastante exitosa. El trabajo como directora de recursos humanos me conven\u00eda a la perfecci\u00f3n.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Pero c\u00f3mo pod\u00eda adivinar que la inercia era una forma de muerte.\u201d<\/p><p>\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>del libro que me ocupa \u00a0 \u201cEncontr\u00e9 esa libreta. \u00a0 Sab\u00eda que estaba en alguna parte. A pesar de tener la costumbre de botar todo lo que ya no tiene vigencia en mi vida, nunca he sido capaz de deshacerme de mis cuadernos de notas. Son quiz\u00e1s los \u00fanicos tesoros que tengo. \u00a0 Puede parecer pretencioso, como si lo que pensara o sintiera tuviera tanta importancia, pero para m\u00ed un cuaderno de vida cargado de los cuestionamientos de una \u00e9poca tiene m\u00e1s valor que la cadenita y la cruz de oro que recibiste en la infancia o la sortija que te regal\u00f3 alg\u00fan pretendiente. \u00a0 He ido dejando mis restos en el camino, como Hansel y Gretel, como migajas de lo que fui en cada lugar y cada momento. Pero no con la intenci\u00f3n de regresar. Mi camino ha sido siempre un ir sin retorno, al menos eso es lo que yo pensaba. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n lo que tem\u00eda Cristina, mi madre, aunque en el fondo estoy segura de que ella sospechaba que un d\u00eda desear\u00eda volver a mirar atr\u00e1s. \u00a0 Recorrer ese cuaderno es un viaje en el tiempo. Podr\u00eda encontrarme con Gabriel, mi padre muerto, o incluso con Otto, ese abuelo suicida que nunca conoc\u00ed. Ellos continuaron habl\u00e1ndome a pesar de haberles volcado la cara. Nunca fui a ver la tumba de mi padre en el cementerio. \u201cQu\u00e9 acto in\u00fatil\u201d, pensaba yo. Apart\u00e9 los libros de mi abuelo el poeta, de la cabecera de mi cama. Y a\u00fan as\u00ed, ambos siguieron caminando a mi lado. \u00a0 \u201cEs una enfermedad de indiferencia la que agobia mis tristes soledades\u201d, dec\u00eda Otto. Sus sombras son tambi\u00e9n m\u00edas. Sent\u00ed v\u00e9rtigo. Si encontrara mis otros cuadernos, podr\u00eda demostrar c\u00f3mo en aquella \u00e9poca previa a mi decisi\u00f3n de partir, me encontr\u00e9 con \u00e9l a trav\u00e9s de sus versos. Yo utilizaba sus mismas met\u00e1foras para traducir las ebulliciones de mi alma, pero sin escribir poes\u00eda, ni nada por el estilo. La escritura era como una puerta prohibida. Como si su destino pudiese tambi\u00e9n ser el m\u00edo. Y yo, Paula, ten\u00eda otras ambiciones. \u00a0 Era duro ser la nieta de un poeta suicida, a\u00fan m\u00e1s si llevaba conmigo la misma pasi\u00f3n por la que apret\u00f3 el gatillo. Aceptar su pluma era una condena de muerte. Ten\u00eda que salvarme, asegurar mi apego a la vida antes de lanzarme al vac\u00edo. \u00a0 Para esquivar el abismo, de un salto de 9 mil 937 kil\u00f3metros aparec\u00ed un d\u00eda del otro lado del oc\u00e9ano, reinvent\u00e1ndome una vida lejos de la muerte. \u00a0 Yo, que hab\u00eda sido hasta entonces de aquellas que viven hacia dentro, decid\u00ed sin decidir realmente, bloquearme el ingreso. Dej\u00e9 de portar un cuaderno conmigo y como una legumbre, me dej\u00e9 llevar por el movimiento de una vida cargada de compromisos y obligaciones. Cerr\u00e9 el acceso a m\u00ed misma y comenc\u00e9 a existir de mi epidermis hacia fuera, sin cuestionar los ecos internos. Censur\u00e9 tambi\u00e9n las puertas al amor y a todo tipo de situaciones que pusieran mi ser en juego. \u00a0 Realic\u00e9 nuevos estudios en ese pa\u00eds extranjero que hab\u00eda elegido, los que me permitieron redirigir mi camino y construir una carrera bastante exitosa. El trabajo como directora de recursos humanos me conven\u00eda a la perfecci\u00f3n. \u00a0 Pero c\u00f3mo pod\u00eda adivinar que la inercia era una forma de muerte.\u201d \u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":783,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-782","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fragmentos"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/girl-1026246_1920.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s9CIpq-extracto","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/782","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=782"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/782\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1445,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/782\/revisions\/1445"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/783"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=782"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}