{"id":814,"date":"2019-06-28T09:12:21","date_gmt":"2019-06-28T07:12:21","guid":{"rendered":"http:\/\/claudiamendizabal.com\/?p=814"},"modified":"2021-06-25T09:54:21","modified_gmt":"2021-06-25T07:54:21","slug":"el-dia-en-que-se-rompa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/2019\/06\/28\/el-dia-en-que-se-rompa\/","title":{"rendered":"El d\u00eda en que se rompa"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"814\" class=\"elementor elementor-814\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-46637f35 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default wpr-particle-no wpr-jarallax-no wpr-parallax-no wpr-sticky-section-no wpr-equal-height-no\" data-id=\"46637f35\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3a6bd072\" data-id=\"3a6bd072\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2942fcaf elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2942fcaf\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Era una ma\u00f1ana caliente de inicios de verano, el ambiente en el caf\u00e9 estaba animado. Gustavo y yo sentados en nuestra mesa de costumbre, esper\u00e1bamos nuestro pedido hundidos en un silencio espeso. Comenc\u00e9 a friccionarme el cuello y la nuca y de golpe me mir\u00f3 y me dijo:<\/p><p>\u00a0<\/p><p>&#8211; Si no lo pones en palabras tu cuerpo va a explotar, se puso de pie y se fue.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Me qued\u00e9 sentada en la mesa del caf\u00e9 con la mano inerte sobre mi cuello, mientras lo ve\u00eda alejarse de m\u00ed sin mirar atr\u00e1s. Las conversaciones bulliciosas de la gente dispersa en la terraza del bar y sus vestimentas coloridas formaban una escena en la que yo desencajaba. Me sent\u00eda totalmente fuera de lugar.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Gustavo ten\u00eda raz\u00f3n, ten\u00eda que morder el silencio, atraparlo con la boca para poder decirlo. Ya lo sab\u00eda, pero con el tiempo hab\u00eda adquirido una incre\u00edble capacidad de callar que me parec\u00eda muy adecuada. Era una cuesti\u00f3n de pudor sentimental, algo muy apreciado en mi familia.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Despu\u00e9s del accidente, todos en la casa hab\u00edamos retomado nuestras vidas como si no nos hubiera cambiado nada. Nos cre\u00edamos intocables. Nadie hablaba de la muerte ni de la muerta, la p\u00e9rdida era un asunto personal, cada uno lo viv\u00eda en la m\u00e1s alta intimidad y sin molestar al otro. Est\u00e1bamos convencidos de que era lo m\u00e1s digno.Y en una familia donde el silencio y la contenci\u00f3n era el modus operandi, callar el alma herida era la \u00fanica salida para no desentonar.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u201cV\u00e1monos de aqu\u00ed Cornelia\u201d, me hab\u00eda vuelto a pedir Gustavo la noche anterior mientras cen\u00e1bamos, sabiendo de ante mano que, como tantas otras veces, no podr\u00edamos llegar muy lejos en la proyecci\u00f3n de nuestro viaje. \u00a0A penas vio que comenzaba a estirar el cuello y a friccionarme la nuca, no insisti\u00f3 m\u00e1s. La idea de irnos a vivir juntos a otra ciudad me seduc\u00eda tanto como a \u00e9l. En el fondo yo estaba totalmente convencida de que yo continuaba ah\u00ed solo en espera de poderme ir, pero no lograba hacerlo.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Ten\u00eda que romper el silencio.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Y un domingo que pase\u00e1bamos con Gustavo, me encontr\u00e9 de pronto frente a la tumba sin nombre donde est\u00e1n las cenizas de mi hermana, repitiendo su nombre en voz en alta.<\/p><p>\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Era una ma\u00f1ana caliente de inicios de verano, el ambiente en el caf\u00e9 estaba animado. Gustavo y yo sentados en nuestra mesa de costumbre, esper\u00e1bamos nuestro pedido hundidos en un silencio espeso. Comenc\u00e9 a friccionarme el cuello y la nuca y de golpe me mir\u00f3 y me dijo: \u00a0 &#8211; Si no lo pones en palabras tu cuerpo va a explotar, se puso de pie y se fue. \u00a0 Me qued\u00e9 sentada en la mesa del caf\u00e9 con la mano inerte sobre mi cuello, mientras lo ve\u00eda alejarse de m\u00ed sin mirar atr\u00e1s. Las conversaciones bulliciosas de la gente dispersa en la terraza del bar y sus vestimentas coloridas formaban una escena en la que yo desencajaba. Me sent\u00eda totalmente fuera de lugar. \u00a0 Gustavo ten\u00eda raz\u00f3n, ten\u00eda que morder el silencio, atraparlo con la boca para poder decirlo. Ya lo sab\u00eda, pero con el tiempo hab\u00eda adquirido una incre\u00edble capacidad de callar que me parec\u00eda muy adecuada. Era una cuesti\u00f3n de pudor sentimental, algo muy apreciado en mi familia. \u00a0 Despu\u00e9s del accidente, todos en la casa hab\u00edamos retomado nuestras vidas como si no nos hubiera cambiado nada. Nos cre\u00edamos intocables. Nadie hablaba de la muerte ni de la muerta, la p\u00e9rdida era un asunto personal, cada uno lo viv\u00eda en la m\u00e1s alta intimidad y sin molestar al otro. Est\u00e1bamos convencidos de que era lo m\u00e1s digno.Y en una familia donde el silencio y la contenci\u00f3n era el modus operandi, callar el alma herida era la \u00fanica salida para no desentonar. \u00a0 \u201cV\u00e1monos de aqu\u00ed Cornelia\u201d, me hab\u00eda vuelto a pedir Gustavo la noche anterior mientras cen\u00e1bamos, sabiendo de ante mano que, como tantas otras veces, no podr\u00edamos llegar muy lejos en la proyecci\u00f3n de nuestro viaje. \u00a0A penas vio que comenzaba a estirar el cuello y a friccionarme la nuca, no insisti\u00f3 m\u00e1s. La idea de irnos a vivir juntos a otra ciudad me seduc\u00eda tanto como a \u00e9l. En el fondo yo estaba totalmente convencida de que yo continuaba ah\u00ed solo en espera de poderme ir, pero no lograba hacerlo. \u00a0 Ten\u00eda que romper el silencio. \u00a0 Y un domingo que pase\u00e1bamos con Gustavo, me encontr\u00e9 de pronto frente a la tumba sin nombre donde est\u00e1n las cenizas de mi hermana, repitiendo su nombre en voz en alta. \u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":816,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-814","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fragmentos"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/view-2417156_1920.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p9CIpq-d8","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/814","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=814"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/814\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1457,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/814\/revisions\/1457"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiamendizabal.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}