Fragmentos
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¿Por qué tener que escoger?
Durante mucho tiempo las mujeres han tenido que escoger entre ser madres o artistas. Como si esos roles fueran incompatibles, como si con la maternidad el yo creador desapareciera detrás del yo procreador, como si satisfacer las necesidades de los niños pudiera aplacar la necesidad creativa. ¿No es acaso todo lo contrario? Las experiencias intensas son fuente de inspiración, el movimiento llama al movimiento, la creación a la creación. ¿Por qué tener que escoger? ¿No nos sentimos, quizás, suficientemente legítimas y capaces para asumir todo lo que somos y hemos decidido emprender?, se pregunta Nancy Huston en el “Journal de la Création”. Es cierto que entregar su tiempo…
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Los finales no existen
Necesitaba estirar las piernas. Me preparé un café amargo después de escribir unas últimas palabras. El aroma del expreso recién preparado me volvió a sumergir en el universo de mis personajes. Ahí estaban de nuevo, habitando mi cuerpo como si fuera su casa. A veces me agobian con sus presencias, como si supusieran, al igual que mis hijas, que siempre estoy disponible, que no tengo una vida fuera de ellos. Otras veces, como hoy, están tan lejos que comienzo con el temor de no encontrarlos. No sabía cómo continuar. Aunque yo sé que lo que había sigue ahí, existe siempre un estrés de que lo que has encontrado…
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Extracto
del libro que me ocupa “Encontré esa libreta. Sabía que estaba en alguna parte. A pesar de tener la costumbre de botar todo lo que ya no tiene vigencia en mi vida, nunca he sido capaz de deshacerme de mis cuadernos de notas. Son quizás los únicos tesoros que tengo. Puede parecer pretencioso, como si lo que pensara o sintiera tuviera tanta importancia, pero para mí un cuaderno de vida cargado de los cuestionamientos de una época tiene más valor que la cadenita y la cruz de oro que recibiste en la infancia o la sortija que te regaló algún pretendiente. He ido dejando mis restos…
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Mil vidas
Lo increíble de esta aventura de la escritura, me digo yo, es que puedes inventar las realidades que quieras y vivirlas como si fueran tuyas a través de tus palabras. Es como si se me hubiera revelado un poder. Más allá de haber encontrado mi lugar con la escritura, he descubierto una manera de reinventarme y hacer el mundo más vivible para mí. Lo que no funciona en la vida real porque la gente que amas te abandona o porque las cosas no siempre salen a tu gusto, lo puedes recrear escribiendo. Y puedes vivir mil vidas, aquellas tuyas que por uno u otro motivo te las perdiste…
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Disonancias
Está paseando por el bosque cuando la foto que ha recibido por mail un par de días atrás se reproduce en su mente. Vestida con un conjunto de falda y blusa roja que sobresale del resto de tonalidades del paisaje, ella de niña junto con su padre ya muerto posan en medio de un camino de tierra rodeado de hierbas amarillentas, arbustos y algunos árboles. No tiene ningún recuerdo concreto de esa ocasión, pero reconoce el lugar. Se trata de los valles que se extienden alrededor de la laguna de la Angostura en la ciudad de Cochabamba. A pesar de la fama que tiene la zona por su clima…
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Tierras movedizas
Quiere seguir escribiendo. Pero no bastan las buenas resoluciones, tiene que ser capaz de enchufarse, de cambiar de lugar o de ángulo si, desde donde está, no logra despegar. Se lo digo así, tal cual. Ella, que es yo misma, lo sabe, pero no logra moverse y el nuevo año ya ha comenzado. Estoy atrapada en una especie de vórtice alrededor del cual un sinfín de imágenes, personajes y escenas se arremolinan junto con el miedo. Es como una auto emboscada. Yo, que es ella misma, puedo ver todo eso desde el otro lado. Y me digo que, si soy capaz de hacerlo, podría sacarnos de ahí. Las…
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El pacto
Solo hay una puerta abierta que al final, terminó por cruzar. Se acuerda de un episodio que para ella tiene directa relación con ese acto. Estaba sentada en la terraza de un café con una amiga, discutían sobre una futura colaboración. El ambiente estaba animado, así como suele estarlo cuando el sol acompaña el final de una jornada de primavera. Los autos que se amontonaban en la esquina del café, casi podían rozarles al pasar. Si extendían mucho sus brazos corrían el riesgo de ser arrastradas por uno de ellos que, para dar la vuelta, tenía que cortar la curva. Era lo de menos, porque lo importante ocurría…
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Dropping anchors
Résidence de recherche Oct/Nov 2018 Collectif KML, avec le soutien de La Roseraie Uccle «Dropping anchors»: première partie de la deuxième étape Photographe: Jean-Luc Tanghe
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Flotar
El día anterior habías escrito en tu libreta negra el verbo esperar. Sobresalía en la página que tenías abierta cuando pasé al lado tuyo. No sé a qué se refería, pero estaba seguro de que iba dirigido a mí. Me acordé de las innumerables veces que me sugeriste que bajara el ritmo, que dejara madurar las cosas. Es cierto, siempre estaba agobiado, corriendo. Sentía que las oportunidades se me escurrirían de las manos o aún peor, que jamás llegarían si no me ponía en acción. ¿Vamos a tomar un café? Me propusiste repetidas veces. Y yo, ya en camino de la siguiente cita, te disuadía con el eterno pretexto de…
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De restos y olores
Sucio, todo sucio Enmarañado Confuso Sin principio ni fin Tirada en el piso, abre los ojos y una luz violenta como de medio día le obliga a cerrarlos de nuevo. Quisiera seguir durmiendo, pero su cuerpo adolorido no se lo permite. No sabe donde está. Siente el calor del sol sobre sus piernas descubiertas. El sonido de unos pasos sobre la arena a unos metros suyo que a penas se detienen y vuelven a partir. El peso de las miradas que caen sobre ella. ¿Dónde ha pasado la noche? Sus cabellos rojos y alborotados, como un pompón trajinado, cargan entre sus mechas los restos de una noche que a penas…