• En los recovecos

    En silencio, camino, en silencio. Con atención para no exponerme. Escucho la quietud de la ciudad. Abro bien los ojos. Las sombras de los árboles se proyectan en las calles vacías, los cerezos de Japón recién en flor resplandecen bajo el cielo despejado. Es primavera. Las margaritas blancas que recibí en el Alba por internet afloran a mi consciencia. Las sensaciones se acumulan en mi cuerpo. Me embriago con todo lo que me bebo del mundo, pero no digo nada… no lo hago, pero quizás en alguna ocasión me sorprenderé evocando este momento en mi escritura. Y me sorprenderé porque en el instante mismo, casi nunca advierto que lo que…

  • Confinamiento

    Mientras vivo confinada en mi casa, solo atino preguntarme sobre las implicaciones de este encierro en mi escritura. Y a pesar del pánico exacerbado, no puedo evitar un cierto regocijo al ver mis días como páginas en blanco, sin otra actividad posible que la de sumergirme en el universo de mi novela. Sin embargo, tener a mis hijas en casa supone levantarme de esta silla, de rato en rato, para ocuparme de ellas. O por lo menos, para prepararles algo de comer, porque yo puedo olvidar hacerlo, pero ellas son niñas y necesitan alimentarse. También podría dejar todo preparado desde la mañana, de modo que las niñas se desenvuelvan solas…

  • Lluvia de verano

    Camino por la avenida Sept Bonniers de regreso a casa. Hace frío, pero el día está seco y soleado. Los árboles ya han perdido casi todo su follaje y emergen como esculturas con múltiples brazos a lo largo de mi camino. Los rayos del sol que fluyen a través de esas figuras escuálidas les dan un aire de misterio. Me sorprendo disfrutando de esa secuencia de imágenes, de esa luz, de ese aire helado de invierno y me cuesta imaginar que en pocos días estaré al otro lado del Atlántico, sumergida en el verano del cono sur. Me pregunto si en Cochabamba podré apreciar el encanto de un día soleado…

  • Te acurrucaste en mi silencio

    -Version française ci-dessous.- Siento la fuerza erótica del acto creativo cuando estoy bailando o escribiendo. La sensación de gravedad me abandona. Mi cuerpo sigue en contacto con el suelo, pero mi espíritu se desprende y por atrás de mis ojos, se va a explorar los contornos oscuros y poco accesibles de mi consciencia donde un gigante me espera. Es el gigante de mis sentidos que duerme detrás de la vigilia de mi mirada y que en esos instantes en los que mi espíritu está suspendido como en la cima de un orgasmo, se despierta con toda su monstruosidad y su clarividencia. Entonces percibo todas esas imágenes y temas que me…

  • Como si nada

    -Version française ci-dessous.- Estaba sentado en el sofá con un libro entre las manos como si leyera, mientras yo revisaba mi correo al otro lado de la sala. Advertí que no lo hacía por el movimiento compulsivo de su pie izquierdo apoyado sobre su rodilla derecha. Tenía que decirme algo, podía presentirlo, pero no lo hacía. Quizás porque no encontraba las palabras adecuadas. Tenía dificultades de expresarse cuando se encontraba frente a mí. Una vez me había dicho que yo era de esas personas que le hacían bajar la mirada. Había algo que le intimidaba. No era algo que venía de mí, me explicó en esa misma ocasión y con…

  • Nunca imaginé

    -Version française ci-dessous.- Ya tenía la sensación atravesada cuando llegué a casa, el hastío de un día rutinario que terminaba mal me carcomía por dentro. Podía haber hablado con Raquel cuando me preguntó cómo me había ido. Pero al verla desbordada con todos los quehaceres pendientes antes de la recepción, un “muy bien” colado a una sonrisa salió de mis labios y me puse a preparar con ella. Luego los invitados comenzaron a llegar y el fastidio quedó camuflado detrás de mis esfuerzos por parecer ameno y divertido. Era la fiesta de inauguración de nuestro nuevo departamento. Raquel y yo esperábamos ese evento con mucha ilusión. Después de 6 meses…

  • De vuelta a casa

    -Version française ci-dessous.- Vuelvo a ocuparme de mi libro después del verano y me pregunto ¿cómo conciliar su escritura con la de mi blog que me gustaría seguir alimentando? Hasta el momento es lo que he hecho, pero ahora constato que todo lo que escribo le pertenece a mi proyecto. Entendí que las ideas no vienen en orden. Tienen su propio flujo y hay que acogerlas el momento que llegan, aún si no sabemos a qué responden o corresponden ni hacia dónde nos llevarán. Ahora que vuelvo a leer mis notas y algunos artículos de mi blog para poder sumergirme de nuevo en mi proyecto, me parece evidente. De pronto…

  • Fluir

    Tenía que ser paciente, si se precipitaba no lo percibiría, pero ser paciente era algo difícil para alguien que no había llegado todavía. Desde hace mucho tiempo estaba en camino. Todos los días eran posibles metas, sin embargo, no se sentía llegar nunca. Hoy se había despertado con un presentimiento, como un impulso metido en el cuerpo, un cosquilleo en el estómago a nivel del ombligo o un poquito más arriba, que le incitaba a salir de casa. Era una mañana soleada de octubre, los colores entraban por la ventana de su habitación. Se levantó de la cama de un salto y mientras juntaba sus prendas negras para vestirse, trataba…

  • El día en que se rompa

    Era una mañana caliente de inicios de verano, el ambiente en el café estaba animado. Gustavo y yo sentados en nuestra mesa de costumbre, esperábamos nuestro pedido hundidos en un silencio espeso. Comencé a friccionarme el cuello y la nuca y de golpe me miró y me dijo: – Si no lo pones en palabras tu cuerpo va a explotar, se puso de pie y se fue. Me quedé sentada en la mesa del café con la mano inerte sobre mi cuello, mientras lo veía alejarse de mí sin mirar atrás. Las conversaciones bulliciosas de la gente dispersa en la terraza del bar y sus vestimentas coloridas formaban una escena…

  • Te lo pido

    Quizás porque sospecho que no estoy en mi sitio tengo que pedirte que te vayas. No puedo hacerlo yo, no quiero que me odies. Te confieso, no estoy seguro de nada, pero tiene que haber algo más. Esta vida que hemos construido juntos no puede ser la mía. Parece que lo fuera porque la he vivido yo junto contigo. Pero ese no era yo, sino un impostor. Algún otro ha tomado mi lugar y me ha dejado en el camino. ¿Que quién habla ahora? Pues el que estaba al otro lado, detrás del impostor.  Puede parecerte desquiciado, pero de pronto me siento dividido. Varias voces me hablan a la vez…